- Nuevo
La jornada del Brasil, 1625
La recuperación de Salvador de Bahía
DF Moderna n.º 81
A principios de 1625, la Monarquía Hispánica envió a América la mayor armada que hasta entonces había cruzado el Atlántico, con cincuenta y dos buques y más de doce mil hombres a bordo. Su propósito era la recuperación de Salvador de Bahía, capital del Brasil portugués, que la Compañía Neerlandesa de las Indias Occidentales había tomado el año anterior. En el bienio 1624-1625, la Corona española y las Provincias Unidas se enfrentaron —al tiempo que en los Países Bajos se desarrollaba el sitio de Breda— en una pugna por el control del rico comercio azucarero brasileño y la importación de esclavos africanos desde el golfo de Guinea que nutría las plantaciones e ingenios de la colonia portuguesa. Con el fin de la Tregua de los Doce Años en 1621 y la creación de la Compañía de las Indias Occidentales, los rebeldes neerlandeses llevaron la guerra a América a una escala sin precedentes, que puso a prueba la solidez del sistema militar hispánico en el Atlántico y la propia integración de Portugal en la monarquía.
Madrid y Lisboa pudieron reaccionar con rapidez gracias al eficaz sistema de inteligencia de la Corona, y aprestaron una poderosa fuerza militar y naval para la jornada del Brasil, que recuperó Salvador antes de que los holandeses pudiesen reaccionar. El primer envite de la contienda americana se saldó con una rotunda victoria de las armas de Felipe IV, que por esas mismas fechas rendían Breda en lo que vino a conocerse como el annus mirabilis —año milagroso— de 1625. A pesar de los múltiples desafíos, la monarquía parecía más fuerte que nunca.
Ficha técnica